IMPACTO Y CASOS REALES


El impacto se demuestra en campo

En Yume Agro creemos que el impacto no se promete: se ejecuta y se mide.

Nuestros proyectos se construyen desde la realidad del productor y se validan en resultados productivos, económicos y organizacionales.
QUE IMPACTO GENERAMOS
El trabajo de Yume Agro se refleja en tres niveles clave:
  • Impacto productivo
    • Mayor rendimiento y eficiencia por hectárea
    • Decisiones agronómicas mejor informadas
    • Mitigación de riesgos mediamte seguros y contratos
  • Impacto económico
    • Mayor rentabilidad y previsibilidad para el productor
    • Acceso a financiamiento estructurado
    • Reducción de riesgos mediante seguros y contratos
  • Impacto social y territorial
    • Productores más organizados y profesionalizados
    • Relaciones de largo plazo entre actores de la cadena
    • Fortalecimiento del tejido productivo local
Casos reales,
no excepciones
Los proyectos que acompañamos no son pilotos ni casos aislados.
Son productores que operan bajo el Modelo Yume 360°, integrados a esquemas formales de financiamiento, proveeduría y comercialización.

Cuando existe estructura y acompañamiento, el potencial del campo se convierte en resultados sostenibles.
Resultados que abren oportunidades
El impacto de Yume Agro no termina en una cosecha.
Nuestros proyectos crean condiciones para:
Escalar superficie y volumen
Replicar el modelo en nuevas regiones
Integrar aliados estratégicos
Atraer capital con visión de impacto
Del modelo a las personas
Detrás de cada resultado hay historias reales.
A continuación, algunos productores que hoy operan con Yume Agro y
los resultados que han logrado en campo.
1
Juan José
Me llamo Juan José. Durante muchos años sembré maíz para silo, pero los rendimientos eran bajos y no alcanzaba para sostener a mi familia. Por eso también trabajaba en la mina; el campo era más un esfuerzo que una esperanza.
Todo cambió cuando conocí a Yume Agro. Con su acompañamiento técnico y la asesoría personalizada, logramos mejorar el rendimiento de mi maíz y entender cómo sacar el máximo provecho de cada parcela sin agotar la tierra.
Hoy me siento con la confianza de dar el siguiente paso: iniciar mi Año Cero en agricultura regenerativa, un proceso con el que busco dejar tierras vivas y productivas para mis hijos.
Dejé mi trabajo en la mina porque ahora tengo la seguridad de que el campo sí puede sostenernos.
Trabajo de la mano de Yume, con la garantía, el conocimiento y la confianza de que estamos sembrando futuro
2
Rodrigo Martin
Hola, mi nombre es Rodrigo, conocido en redes como Teniente Pelos, soy abogado de profesión pero la vida me trajo de vuelta a donde una vez comencé, desde niño fui creciendo en el rancho, rodeado de vacas y es aquí donde comienza la historia, termine mis estudios universitarios y poco a poco me fui involucrando en la ganadería y agricultura, a la par creaba contenido para redes y me di cuenta que me encantaba estar en los cultivos, por ello es que comencé a empaparme un poco más en el tema de maíz, comenzaba a documentar mi día a día, hasta que esto se volvió un tema serio para mí, quería mostrar la grandeza y redignificar las labores que se hacen en el campo mexicano a través de mis redes sociales, afortunadamente conocí al equipo de YUME y de la mano de ellos tuve la oportunidad de obtener más conocimiento, tanto teórico como practico, tuvieron la habilidad de hacerme comprender muchas cosas que yo ni por encima había estudiado y mucho menos conocía, todo un ciclo a su lado me ha dado grandes amistades, experiencias y sobre todo beneficios en mis cultivos con resultados que desde hace tiempo no veíamos.

3
Gaspar

Soy Gaspar, productor y alguien que siempre ha creído en el trabajo del campo. Cuando me acerqué a Yume Agro en 2023, la verdad me costaba confiar. En este medio hay muchas empresas que prometen resultados, pero la mayoría solo busca vender. Yo necesitaba algo diferente: acompañamiento real. Con Yume lo encontré. Desde el principio me ayudaron a entender mejor mis suelos, a planear mis ciclos y a probar nuevas formas de trabajar. No solo se trató de productos, sino de conocimiento, seguimiento y resultados visibles. Hoy puedo decir que mis parcelas han mejorado, los rendimientos han aumentado y, sobre todo, he aprendido a innovar con confianza.